Mucho antes de que existieran las pinturas como las conocemos hoy, nuestros antepasados ya utilizaban pigmentos naturales obtenidos de minerales, tierras, carbón y otros elementos del entorno.
Estos materiales se trituraban, se mezclaban y se aplicaban sobre la roca con los dedos, pinceles rudimentarios o mediante técnicas de soplado.
Gracias a estas prácticas, hoy podemos seguir contemplando algunas de las primeras manifestaciones artísticas de la humanidad.
